Acto vándalico nazi en el monolito de homenaje a los presos segovianos en campos de concentración nazis


Acto vandálico en el monolito en homenaje a las víctimas del nazismo

“HEMOS RECIBIDO UNA BUENA BOFETADA”

Hemos recibido una buena bofetada, de esas que no te esperas, que duele, que escuece, que indigna y llena de rabia.

Imaginaos que alguien entra en vuestra casa y, robando el retrato de vuestros abuelos que lucía orgulloso en la pared, deja impreso en su lugar un asqueroso y ofensivo símbolo.

Eso han hecho con el monolito de homenaje a los presos segovianos en campos de concentración nazis. Hay gestos vandálicos que duelen más que un disparo, más que un navajazo en el estómago, más que un grito en el oído, porque lo que dañan es la dignidad, la memoria, el respeto, el sacrificio de gente inocente.

Y hay algo más doloroso aún, la tolerancia de las instituciones, los partidos llamados “constitucionalistas”, el encubrimiento de ciertos medios de comunicación, algunos “intelectuales”, con estos individuos  y organizaciones que de esta forma se sienten inmunes, todo ello ocasiona la indiferencia con que la sociedad está comenzando a tratar estos actos, como si además de no sentir vergüenza por tener aún caminos y cunetas repletos de seres queridos, tampoco sintamos vergüenza por pisotear continuamente la memoria de los que sufrieron por los derechos que ahora disfrutamos.

Estos que se llaman así mismo “patriotas” que campan a sus anchas, sin contrapeso de una izquierda digna de tal nombre están posibilitando que la enfermedad que tiene nombre, y es el de fascismo avance impune disfrazado de populismo, liderada por salvapatrias con discursos manidos que engrandecen el desprecio y alientan actos como este.

No podemos dejarlo así, esta bofetada merece una respuesta una vez superado el desconcierto. No nos vamos a conformar. Hagamos que el próximo 14 de abril otra placa ocupe ese mismo lugar y otro ramo de frescos claveles tricolor vuelva a demostrar al mundo que tenemos intacta la memoria.

Colectivo Republicano Antonio Machado