La jornada del 25 de septiembre ha sido un perfecto resumen de la situación en España: El heredero de Franco, Juan Carlos de Borbón y Borbón, saludaba en Barcelona, junto al “paladín soberanista” de la oligarquía catalana, Artur Mas, al cardenal y secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone. En Madrid, a partir de las cuatro de la tarde, con un imponente despliegue policial que mantenía literalmente rodeado el edificio de las Cortes desde primeras horas de la mañana, se celebraba un Pleno del Congreso de los Diputados.
En la calle, decenas de miles de manifestantes escupían su rabia e indignación contra un Gobierno dócil con los poderosos y brutal con los ciudadanos. Todos hemos podido comprobar que quien realmente tiene tomado el Congreso es la oligarquía.
La ciudadanía se expresaba pacíficamente, con la candidez de un pueblo confiado en que se le escuche, y se ha encontrado, una vez más, con un régimen que entiende la democracia únicamente como un juego formal y sin sentido y responde a quien no se somete con desprecio. El resultado: durísimas cargas policiales, decenas de detenidos y heridos, centenares de ciudadanos “identificados”, etc.
Algunos diputados de la izquierda institucional se asomaron a la Plaza de Neptuno para solidarizarse con los manifestantes. Fue un gesto oportunista innecesario, porque ninguno denunció en el hemiciclo como debía la represión que se desencadenaba a pocos metros. Ninguno abandonó un Pleno en el que los diputados, en lugar de defender los intereses generales de la ciudadanía, representaban una nueva farsa consensuada a espaldas de la gente. Seguir leyendo Comunicado de Republicanos: EL RÉGIMEN CONTRA EL PUEBLO

El rector cae en la paradoja de amenazar con la expulsión a quienes defienden la Universidad Pública, mientras es cómplice de la política de desmantelamiento
La federación tricolor celebra la unidad de estudiantes, profesores, sindicatos, organizaciones de alumnos e investigadores para luchar contra el desmantelamiento de la Universidad Pública

El gobierno regional carece de ideas e iniciativa a la hora de crear un nuevo modelo productivo basado en la competitividad y en el desarrollo

España. Año 2050. El Derecho del Trabajo ya no se estudia en las Universidades. No es necesario porque no hay legislación laboral que aplicar. Los convenios colectivos, los contratos, la regulación horaria, todo ha desaparecido, y cada empresa dispone ahora de su propio código al que los trabajadores deben atenerse. Los obreros son contratados y despedidos a voluntad de los empresarios. Las indemnizaciones por despido han desaparecido, al igual que los seguros de enfermedad, maternidad y las pensiones de jubilación. La educación y sanidad públicas son un recuerdo de tiempos pasados, un tema para arqueólogos.
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