
Fallos encadenados, palabras vanas que no explican la raíz. Días de vergüenza ajena y dolor.
Nos piden todo rápido. Salir de un duelo, estar bien ya tras un accidente, volver a caminar tras una amputación sin haber recibido aún por Amazon la pata de palo y subir el Mont Blanc también, a grandes zancadas. Aburrimos en la reiteración que saca nuestros demonios y nos contradecimos aplicando el acelerador de partículas para encajar con el resto cuando los buenos psicólogos nos transmiten la importancia de entender lo única que somos cada persona, los tiempos diferentes que necesitamos; la necesaria y previa consciencia-asimilación y validación de lo ocurrido, de nuestro accidente y el accidente con el que empatizamos. Pero esto no cuadra con las exigencias de la productividad… Y la razón, el corazón, lo espiritual, la calma más allá de la horita del yoga, o las artimañas para que no te alteres y tenerte controlado por auto sugestión… son intolerables para el monstruo devorador, llamado Sistema…
NO PARES
Se quiere todo rápido, incluso saber lo que no hemos querido preguntar todos estos años pero que hemos ido tragando, estresando nuestro cuerpo y nuestra alma, enfermando.
Importa seguir en la foto, en el engranaje, ser ciegos, sonreír rápido de nuevo, dolernos si toca, pero ser los vivos, hasta la próxima… Y como si aquí no hubiera pasado nada… Otra vez…
Muertos y más muertos. No importan las vidas sino dar con la fórmula precisa de que la explicación cuele, el arte de tener razón, contar con la explicación que se pueda llegar a creer. Se ha avanzado mucho en la comunicación emocional pero también en la comunicación lógica y aparentemente cabal, desde luego, respetuosa, con datos, precisa ¿y qué? Hombres habilidosos mejor preparados con más que ganar y más que perder en una cadena infinita de corriente continua en apariencia de alterna. Poco cambio esencial. Muchos, más pobres de nuevo pero camuflados tras el móvil, las gafas de sol de falsa marca, la apariencia que no te arranque del todo de la zona de supervivientes; mucho más dineral para algunos pocos y sus séquitos de gestores bien pagados con asesores arrimados a su vez muy bien comidos…
Empresas y empresarios que se lucran con suministro, control y supervisiones, supuestas, de la alta tecnología.
Seguridad de nuestra seguridad en manos de quienes nos tienen intervenidos, sumisos y callados, sea hoy EEUU imperio, hoy y mañana también, Israel, o ellos juntos y algunos más. O lleguen otros. Pero siempre, capitalismo…, en alza. Por lo que se ve.
LO QUE PASA
Pocos costes, mucha precariedad, demasiadas privatizaciones, mucho miedo inoculado a perder el trabajo, a ser quien llegue el último al curro, tarde, y tengas que quedar como un pringado prescindible y te pregunten por qué fulanito que iba en otro tren parado en cola y que se salvó de milagro, sí llegó hace horas y fue más listo que tú (se puede llevar tu queso), y llegó con una sonrisa y no le importó pagar unos bastantes euros por un taxi, un algo que le permitiera eso, llegar a hora para que el mismo capitalismo imperante en su empresa le siga explotando y machacando sin dejar de apretar las tuercas porque hasta el estallido de huesos, el torno de tortura dice que tiene más margen… Y aún responderás o te morirás pero flojo no le sirves.
CESIÓN
Hemos cambiado mucho. Y hemos cedido todo. Hace rato. Lo hemos normalizado. Ya no hay protestas inmediatamente, exigencias, solidaridad rebelde y real, solo funciona el resto de sangre a donar que nos queda en las venas. Sin meterse en demasiados líos, sin destacar fuera de las líneas marcadas. Siendo buenos. Y saliendo educaditos en la televisión. Y nos atenemos a dócilmente seguir a lo que funciona de perlas, lo que únicamente funciona: el divide y vencerás, la maniobra de distracción, el consolarse unos a otros, llevar comidas, hacerlas. Está bien eso. Es importante. Y tomar calmantes…
Seguir la maquinaria perfecta, bien estructurada, ensayada, que alguien listo ha inventado desde el principio de los tiempos y está ya tan perfectamente ajustada para hacerte creer que eres tan parte, como importante, y dispersar a las familias en shock de víctimas y a estás, y a todos y que no haya gritos ni algo natural en ninguna zona cero ni caos, porque resulta que a lo que se teme es al caos de la gente doliéndose en lógica cabal, no al caos que es haber dado lugar a esas otras más de cien víctimas mortales en un año en la misma vía. No. El caos es la justa indignación.
Ignoramos. Venga de siglas. Y hasta la IA hace el favor de respondernos a las incoherencias que existen o interrogantes, con cierta lógica, que en realidad le servimos nosotros mismos por cómo preguntamos (igual que el mago con cierta astucia y experiencia y dotes de penetración en lo que pensábamos, nos adivinaba antes el porvenir o leía nuestra vida), a velocidad récord, también dando la razón y diciendo lo que se quiere oír, ignorantes una vez más nosotros de que utilizarán nuestras prisas, de que les regalamos nuestra lógica y aprenderán más para jodernos, Más y más deprisa…
Estamos perdidos por ahora, controlados y acogotados. Ni siquiera se aprovechó el tiempo de la izquierda en el gobierno para anular la ley mordaza.
SIGLAS
Demasiadas siglas que nos obligan a digerir para no poder ordenar el puzle. Siempre nos esconderán las piezas clave… Para no saberse nada, cuántas tontadas atendemos, y es que no quieren que sepamos. ¿Falló a la vez el LZB de marras y algo que no tiene completamente nada que ver, el Da Vinci, esas tecnologías de empresas que ni salen mencionadas de tanto como se lo curran, lo de autoinvisibilizarse? ¿Fallaron también, sí, esos ojos que permiten ver qué pasa en las vías?, ¿es que se fundió a negro todo? y ¿por qué? ¿Es que según el caos de las conversaciones oportunamente filtradas se fundió el cerebro a la vez de tanta gente, según sus representantes, poco formada y estresada y forzada a que ese chorreo de vida de prisas y de pelas rápidas no pare como en un danzad, danzad malditos…? ¿Y tiraron palante a ciegas? ¿Es que esto está así de mal, se hace así de mal y volverá a pasar? ¿Es que los protocolos son papel mojado y ya no valen ni sindicatos ni políticos ni nada de nada? ¿Es que estamos a toda velocidad retrocediendo a la Edad de piedra?
¿Es que estamos todos dopados y no vemos? ¿Es que esa cantidad de operarios que nos muestran repetido en televisión y esas grandes pantallas que vigilan no son más que maquetas y no seres vivos y tecnología de nivel de veras?
¿Es que sabemos quién nos manda y nos moldea y sirve las tecnologías críticas y lleva la seguridad de nuestros incluso supuestos defensores de la seguridad del país?
¿Es que se va a poder decir o incidir ya en algo?
¿Es que no nos estaban dando pistas la mansedumbre de los medios; la inexistente actividad intelectual; la mera inexistencia de intelectuales de talla; el poco margen de maniobra de maestros y médicos; el auto trasvase de estos al lucrativo negocio de la sanidad privada, tan mala, cada vez más, donde te tratan ya como peor que a perro y te quieren operar de todo? ¿Es que las arcas de ahorro de pensiones o la privatización mayúscula de España y toda Europa se ha hecho de la noche a la mañana? ¡¿Es que no se veía venir el fascismo como killer del capital y anunciador de destrucción y más guerra y apocalipsis cuando ya no convencen y tienen que vencer a toda costa?!
¿Es que la imagen dantesca de Adamuz, de las vías en Toledo llenas de cadáveres no son las impresiones premonitorias del Lorca poeta en Nueva York sobre el capitalismo predador y asesino que no cuenta con las vidas de nadie sino como gacelas predestinadas para morir entre las ruedas de su máquina infernal?
Poetas ya no caben. Nos anuncian el caos, nos amenazan con hundir la economía cuando ya estaba hundida, como obsoletos los sistemas, como machacadas por tanto operador de más las vías, como condenados todos por las exigencias y el espejismo del low cost y el viva la Pepa. ¡Menudo bajo coste estos más de cien muertos…!
FALLOS
Cadena de fallos, sí, como mantener a tanto golfo, querer ser tan ciegos gozosos y escapistas o cobardes o simplemente débiles con ropas de lobos de triunfador sonriente. O simplemente resistentes en un mundo feroz de tigres y leones que nos toman por bichos a engullir, sí, ley de la selva. Ellos, los elegidos.
Pasará este accidente, ya no será noticia, «peor están en África», que dijera un día un cura de altos vuelos a un comité de empresa ante el cierre de una empresa de ellos y el echar a la calle a más de 300 familias, pretendidamente de una patada en el culo, sin un duro…
Síi, los amos en alguna etapa de la historia han aplicado capitalismo de explotación, abuso y poco valor a la vida humana y fascismo, aunque fueran etiquetas distintas las denominaciones. Dominio y aguántate, como en el abuso de menores y la matanza de mujeres sin más, que ya van para 50 las mujeres asesinadas este año. Y es otro terrorismo. Y privatizadas las casas de acogida y las pulseras de protección. Y no pasa nada… El macho, el rico, el estúpido despreciador de la vida y del tiempo, se impone. Impone su relato, tiene sus súbditos y siervos.
Y haya habido sabotaje o no de los que mandan en las vías y en todos nosotros, estamos súper saboteados y abusados cada minuto.
FORZAR EL VUELCO
Dicen, sí, que se busca forzar el vuelco electoral a fascismo, este que llena ya las plazas de los pueblos los domingos, las mismas plazas regadas por ellos de sangre y dolor rojo, vivo, democrático, elegido, construcción y riqueza real de avance. Como si no hubiera pasado nada, vuelven a salir, como si ya fuera (ellos desde luego creen que sí) el tiempo de repetir… Porque algunos tienen demasiada prisa siempre… Porque el dinero requiere prisa, cortinas de humo. Trileros que te muestran espejismos y que caigas engordando beneficios, deprisa, sin darte cuenta, dócil… Presto a que rompan tu cabeza en vandalismos que provocan ellos y convocan, de falsa bandera. Y siempre detrás, su plan viejo preestablecido, elaborado con calma y método y organización y mucha paciencia de suministradores de suplicios de Tántalo disfrazado de alta velocidad. ¡Qué pena! ¡Qué asco dan! Ellos y los que han cedido sin hacerles el vacío a que lleguen y no les han dado importancia… Gran irresponsabilidad. ¡Qué gran reflexión tenemos todos que hacer! Y cuántos muertos y dolores nos va a costar desligarnos de una vez, antes de que sean más, de esta pesadilla recubierta de dulce chocolate que nos engorda para servirse mejor de nuestra grandes personas que fuimos, que ojalá volvamos a ser… si nos reconstruimos… A tiempo…
LA GRAN PREGUNTA
No sé si algunos se han precipitado y es una nueva teoría de la conspiración lo que dicen de las empresas israelíes claves de tanto que nos pasa (datos de ellas corren por Internet), las venganzas y que lo controlan casi todo y lo del sabotaje, pero están claros los intereses a favor del fascismo que va en volandas y con la hoja de ruta señalada y financiada por los señores del money del mundo entero. Como siempre.
Está vez igual de voraces, a una velocidad de vértigo, que ya no resisten nuestras vías de apoyo. Como se ha podido comprobar. Empujan y no tienen final.
Aún somos capaces de gestos, de solidaridad, de empatía, aún somos humanidad entre la podredumbre de los falsos. Algunos perderán las elecciones. Demasiados han perdido la vergüenza y la careta esta vez, pero hay que parar, dejar de obedecer órdenes de marcha normal ante anormalidades de bulto e ir a la vista con los ojos muy abiertos y a ver qué nos encontramos… Antes de chocar contra la mierda de realidad invivible con que nos quieren rematar. Otra vez.
*Enriqueta de la Cruz es escritora y periodista
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