Convocada una manifestación contra la tortura el sábado en Burlada


Los arrestados, entre los que figura Txelui Moreno, en libertad tras ser acusados de calumnias a la Policía. La responsabilidad de la operación apunta a una decisión política de Alba

PAMPLONA. El colectivo Aztnugal ha afirmado que la detención este pasado martes de ocho personas por calumnias a las Fuerzas de Seguridad del Estado por su participación en la elaboración de un mural contra la tortura en la localidad de Burlada no les va a “parar” y ha asegurado que seguirán “denunciando la práctica de la tortura”.

Así, los miembros de este colectivo han convocado para este sábado, 23 de abril, en Burlada una manifestación “por el fin de la práctica de la tortura”. La marcha partirá a las 13 horas de la plaza del Ayuntamiento del municipio.

Los cinco navarros detenidos en 2011 acusados de pertenencia a Ekin han ofrecido una rueda de prensa en la que han criticado que “detener a las personas que denuncian la tortura es un ultraje a la democracia y a la verdad de lo sucedido”. Además, se han mostrado carteles como el mural por el que fueron arrestadas las ocho personas, con las palabras ‘Tortura’ y ‘Aztnugal’.

En representación del colectivo, Gorka Mayo, que ha dicho que los detenidos este pasado martes no han recibido ninguna notificación judicial, ha manifestado que “lo que ayer buscaba la Policía Nacional no lo va a conseguir”. “Las amenazas y las detenciones no nos van a parar, no van a conseguir que dejemos de denunciar las torturas a las que fuimos sometidos en el periodo de incomunicación en la comisaría y calabozos de la Guardia Civil”, ha asegurado, para añadir que seguirán “denunciando la vulneración de derechos humanos a los que fuimos sometidos en dependencias policiales”.

Además, ha criticado que “las denuncias de torturas fueron archivadas con total celeridad y tuvo que ser el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo el que condenase al Estado por no investigar estas torturas”.

A su juicio, las detenciones de este pasado martes “sólo pueden ser entendibles desde una doble perspectiva: desde una perspectiva de venganza por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ante nuestras denuncias de tortura y desde un intento de imponer un relato que es falso, el que le interesa al Estado español”. Asimismo, ha censurado que “cuando todo el mundo está dando pasos en una vía de soluciones el Estado sigue enrocándose y negándose a reparar el sufrimiento causado hasta el momento”.

Por otro lado, ha preguntado al ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, “si las Fuerzas de Seguridad del Estado y el Ministerio de Interior tienen impunidad para torturar”, después de que el ministro advirtiera este pasado martes de que España es un Estado de Derecho y, por lo tanto, no tiene “espacios de impunidad o inmunidad” para injuriar o calumniar a nadie, y particularmente a las Fuerzas de Seguridad.

OCHO DETENIDOS Ocho personas fueron detenidas ayer en Navarra, en una operación de la Policía Nacional sin orden judicial, acusadas de cometer un presunto delito de calumnias las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La mayoría de los arrestos se produjeron durante la mañana de ayer en Burlada, localidad en la que residen o a la que están vinculados todos ellos, que quedaron en libertad tras prestar declaración en la Comisaría de Pamplona.

Los detenidos son quienes participaron el pasado 2 de abril en la realización de un mural contra la tortura en la fachada de un edificio del Ayuntamiento de Burlada. Entonces, ya fueron identificados por agentes de la Policía Nacional, quienes les autorizaron continuar con el mural, una vez que demostraron que contaban con el pertinente permiso municipal para hacerlo.

Precisamente por este motivo -“autorizar la comisión del presunto delito”- fue citado a declarar en el cuartel de Beloso, en calidad de investigado, el alcalde de Burlada, Txema Noval (Cambiando Burlada).

El mencionado mural se encuentra entre las calles Joaquín Azcárate e Hilarión Eslava. En él figura en grande la palabra Tortura, cruzada por una raya roja. A la izquierda se observan unas manos esposadas y a la derecha la palabra Aztnugal, que leída al revés significa Ayuda en euskera. Este término fue utilizado por Patxi Arratibel, tras ser detenido en 2011 acusado de pertenencia a Ekin, como forma de transmitir que necesitaba ayuda tras asegurar haber sido torturado durante la incomunicación en manos de la Guardia Civil. Cuatro años después, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó por unanimidad al Estado español por no investigar esta denuncia de torturas.

EL TSJN SE DESMARCA La Delegación del Gobierno en Navarra, responsable de esta extraña operación policial que podría esconder una decisión política, señaló en una escueta nota que los detenidos se enfrentan al mencionado delito de calumnias, y que la Policía Nacional trasladará las diligencias a la juez de Instrucción número 3 de Pamplona, quien podría archivar la causa.

El comunicado de la Delegación que dirige Carmen Alba llegó después de que el gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) se desmarcara de los arrestos. A las 11.30 horas remitía un mensaje en el que aclaraba que el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Pamplona “ni dirige ni ha ordenado las detenciones practicadas en Burlada”.

Era la respuesta del TSJN a la ceremonia de la confusión creada por un agente de la Policía Nacional, que comunicó a Ibai Moreno, en el momento de ser conducido a Comisaría, que era el juez Otamendi quien dirigía una operación en la que de ninguna manera se aprecia el delito por el que fueron detenidos y que, en todo caso, hubiera sido suficiente con enviarles una citación para que declararan sin necesidad de ser interceptados en plena vía pública cuando la mayoría de ellos se dirigía a sus trabajos.

Entre los detenidos figura el dirigente de Sortu Txelui Moreno, y su esposa, Julia Ibáñez, ambos padres de Ibai. Son por lo tanto tres miembros de una misma familia los arrestados, solo cinco días después de Iker Moreno, el otro hijo de Txelui, alcanzara un acuerdo con la Fiscalía de la Audiencia Nacional para evitar el ingreso en prisión, junto a otros cuatro jóvenes acusados de pertenencia a Ekin.

LA OPERACIÓN POLICIAL

Tres arrestados de una misma familia. Entre los ocho detenidos se encuentran el dirigente de Sortu Txelui Moreno Sagüés; su esposa, Julia Ibáñez Burguete; e Ibai Moreno Ibáñez, uno de sus dos hijos. Además, también se vieron en la obligación de desfilar por la Comisaría de Pamplona Esteban Gota Arellano, Ángel María Erro Ustaritz, Mikel Otano, Saioa Ibiricu e Itxaso Torregrosa.

En la vía pública. Las detenciones tuvieron lugar en plena vía pública y afectaron a las ocho personas que fueron identificadas durante la realización de un mural contra la tortura.

Los cargos. A los detenidos se les imputa un presunto delito de calumnias a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Operación de la Policía Nacional. En contra de lo que suele ser habitual, la operación de ayer no está dirigida por ningún juez, sino por la Policía Nacional, que será la que traslade las diligencias al Juzgado de Instrucción número 3 de Pamplona, por ser el que está de guardia.

Fuente: Noticias de Navarra