Camareros y peones, principales ocupaciones de los jóvenes andaluces


La radiografía del mercado laboral de los menores de 30 años refleja la fuga de efectivos a otros territorios con Madrid como primer destino

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Santiago de Calatrava y Villardompardo, en la comarca jiennense de la Sierra Sur-Martos, son los dos municipios andaluces con mayor proporción de jóvenes en el paro sobre el total de sus desempleados, con índices del 66,67% y 51,85%, respectivamente. Zuheros (57,14%), en la Subbética cordobesa, es otro exponente de la Andalucía con menor horizonte laboralpara sus habitantes de entre 16 y 29 años. Un informe sobre el mercado de trabajo juvenil de la región, realizado por el Observatorio Argos del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), permite calibrar con esta precisión de zoom el movimiento de la población andaluza que está iniciando —o trata de iniciar— su carrera laboral. La Encuesta de Población Activa (EPA), las afiliaciones a la Seguridad Social, el paro registrado y la estadística de contrataciones son las fuentes de esta prospección, que se enmarca en el año 2015.

Uno de los aspectos sobresalientes es el perfil básico de las principales ocupaciones desempeñadas por los jóvenes andaluces. Así, predomina la profesión de camarero, con un 17,1% de todos los contratos realizados por los empresarios a personas jóvenes en las ocho provincias. Peones agrícolas(15,7%), vendedores en tiendas y almacenes (5,9%) o personal de limpiezade oficinas, hoteles y otros establecimientos similares (2,9%) son otros oficios que destacan en el mapa de la contratación de jóvenes en la comunidad autónoma.

Las expectativas de empleo tampoco varían mucho, ya que los oficios en los que más aumentan las oportunidades de trabajo para los menores de 30 años siguen siendo de escasa cualificación: operadores de grúas, montacargas y maquinaria similar de movimiento de materiales es la profesión en la que más crecen los contratos (un 94%), seguida del trabajo de cuidador de personas a domicilio (25,5%), peones de industrias manufactureras (22,6%), enfermeros no especializados (22,2%) o ayudantes de cocina y camareros, con repuntes de las contrataciones de en torno al 17% en el año.

 Por su parte, los azafatos de tierra, con 10.688 colocaciones en 2015, un 21% más, es una profesión en auge dentro del colectivo juvenil de Andalucía, así como la de cocinero, que sumó 18.223 contratos en 2015 y un aumento de casi el 18%.

Los azafatos de tierra y los cocineros son dos colocaciones en auge entre los del colectivo juvenil

La alta temporalidad es una característica general del mercado de trabajo en España y en Andalucía, donde de cada 100 contratos, 96 son eventuales, una proporción que incluso aumenta en el caso de la fuerza laboral más joven hasta el 97%.

No obstante, en medio de este entorno de ocupaciones elementales, hay un cupo de directores y gerentesmenores de 30 años en Andalucía, con 4.100 profesionales, según la EPA, una pequeña cuota si se tiene en cuenta que la población activa joven en la región, es decir, el número de personas de 16 a 29 años que trabajan o desean hacerlo, asciende a unas 742.100.

Un 90% de los jóvenes ocupados andaluces se compone de asalariados, el 8% son empresarios o autónomos y algo más del 2%, socios de cooperativas u otra situación.

Otros 46.100 técnicos y profesionales científicos e intelectuales por debajo de la treintena forman también parte de los jóvenes profesionales más cualificados en Andalucía.

Movilidad geográfica

El registro del domicilio del trabajador y del centro de trabajo a la firma de un contrato permite analizar la movilidad geográfica de los empleados. Con esta información, este estudio desvela cuántos jóvenes andaluces han sidocontratados fuera de la región y cuántos jóvenes residentes en otras comunidades autónomas han sido contratados en centros de trabajo andaluces. La diferencia entre ambas cantidades es el saldo de movilidad geográfica, que será positivo cuando el número de trabajadores que entra en la comunidad supera al de los que salen; y negativo cuando ocurre lo contrario.

En el caso de Andalucía, el balance durante 2015 fue negativo en 44.076 personas, ya que salieron de la región 92.173 jóvenes para trabajar en otros territorios de España y sólo 48.097 trabajadores menores de 30 años vinieron a Andalucía de otros territorios.

El principal destino de los jóvenes que buscan una oportunidad laboral fuera de las fronteras andaluzas es la comunidad de Madrid, con el 30,3% de los casos; a gran distancia, Cataluña (13,8%) y Castilla la Mancha (10,2%) se sitúan a continuación.

Por su parte, los jóvenes de otros puntos geográficos que encuentran trabajo en Andalucía proceden, principalmente, de Madrid (15,9%), Extremadura (13,5%), Castilla la Mancha (12,8%), Murcia (12,7%), Cataluña (11,0%) y la Comunidad Valenciana (10,6%).

Más emigrantes sevillanos

A escala provincial, Sevilla registra el mayor número de emigrantes laborales jóvenes, con el 20,2% del total de contrataciones en otras comunidades autónomas, y también es la principal receptora, junto a Málaga y Almería, con el 21,0% y el 16,6% del total, respectivamente.

En datos generales, según el padrón municipal, a 1 de enero de 2015 residían en Andalucía 1.348.724 jóvenes, de entre 16 y 29 años, que representan el 16,06% de la población regional. Este porcentaje se conoce como índice de juventud. La evolución de este colectivo durante la última década ha sufrido un descenso continuo, pasando de 1.664.700 personas en 2006 a los 1.348.724 en 2015. En términos relativos, esta sangría supone unpérdida del 19% de la población joven andaluza.

La población activa joven en la región, es decir, el número de personas de 16 a 29 años que trabajan o desean hacerlo, asciende a unas 742.100 personas, lo que representa el 56,03% del colectivo total de jóvenes, una tasa de actividad inferior a la media nacional en casi tres puntos. En concreto, de cada 100 jóvenes andaluces, 56 trabajan o buscan empleo.

ABC