Los hogares con todos sus miembros en paro se han triplicado con la crisis


En España hay casi 1,5 millones de familias en esta situación y prácticamente la mitad no percibe ningún tipo de prestación social

¿De qué se privan las familias españolas para sobrevivir a final de mes?

A día de hoy en España hay casi 1,5 millones de hogares con todos sus miembros en paro, según los datos del segundo trimestre de 2016 recogidos en la Encuesta de Población Activa (EPA). La cifra resulta más notoria si se compara con el mismo dato pero justo antes de comenzar la crisis: 390.000 familias en 2007. Esto significa que el número se ha triplicado con creces (de hecho, casi se cuadruplica). Desde entonces, la cifra se disparó muy rápido y en apenas dos años se sumaron otros 700.000. Y el ascenso siguió imparable hasta 2013, cuando tocó techo con 1,9 millones de hogares sin ingresos laborales, en coincidencia con la mayor tasa de desempleo registrada en el país: un 26%.

La crisis revolucionó el estilo de vida de los españoles. Los sustentados pasaron a ser sustentadores y muchos de esos hogares lograron salir adelante gracias a los ingresos de los pensionistas, convertidos en el principal apoyo económico de las familias. En ocasiones, en el único. En 2012, el peor año de la recesión, cuando el PIB caía un 2,6%, una de cada cuatro familias sobrevivía gracias a las jubilaciones de sus mayores, según refleja el informe sobre ‘El impacto de la crisis en las condiciones de vida de las personas mayores’ elaborado por la Fundación 1º de Mayo. El profesor del IESE José Ramón Pin pronostica además que éste es un «fenómeno social que en el futuro será cada vez mayor».

La buena noticia es que en la actualidad el paro continúa por la senda descendente y ya se sitúa en los mejores niveles de los últimos seis años. Así, la cifra total de desempleados cayó hasta los 4,5 millones y la tasa está en el 20%, la cifra más baja desde el tercer trimestre de 2010. En sintonía con esto, los hogares con todos sus miembros sin trabajo también mantienen la línea decreciente desde ese techo de 2013: se han reducido en tres años en un total de 423.000 (un 22%) y en el último año en 160.000 (un 10%).
Pero hay otro aspecto preocupante. Y es el hecho de que casi la mitad de estas familias en paro no recibe ninguna prestación. Son más de 690.000 en el segundo trimestre de 2016, un 7% más que en 2012, según datos aportados por UGT. «Esas casi 700.000 familias que no tienen ni una sola prestación están en riesgo severo de pobreza», sostiene Isabel Araque, secretaria ejecutiva confederal de UGT, que mantiene que esto es un «claro fracaso», porque el Gobierno tiene que garantizar las políticas esenciales del Estado de bienestar. Pin afirma que se trata de una «cifra terrorífica» y manifiesta la necesidad de analizar cómo sobreviven estos hogares. En su opinión, algunos lo harán gracias a organizaciones caritativas, otros por la economía sumergida (se estima que llega al 25%) y otros por los ingresos de los abuelos.

El Correo