Monarquía o república, se reabre el debate para los australianos


Canberra, 18 dic (PL) Polémica nacional levantaron hoy las declaraciones del primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, quien reiteró su voluntad de que el país se convierta en una república, pero sólo después del final del reinado de Isabel II.

Turnbull, ferviente defensor de la república, lideró esa causa en un referéndum en 1999, en la que los ciudadanos prefirieron quedarse en la órbita de la corona británica.

Sin embargo, en un discurso en un acto organizado por el Movimiento Republicano Australiano (ARM, por sus siglas en inglés), el mandatario volvió a exponer su postura.

La causa del ARM es una causa australiana, afirmó.

No subestimamos ni le faltamos el respeto a quienes tienen otro punto de vista, pero no tenemos otra motivación que el amor por este país, agregó el primer ministro.

Turnbull aclaró que no pretende convocar a otro referéndum durante el reinado de Isabel II.

De acuerdo con especialistas, en Australia el poder la corona británica es visto como algo más bien simbólico y aunque la reina Isabel II es muy popular, la percepción en torno a la institución recae en el calificativo de reliquia anacrónica del periodo colonial.

No obstante, el apoyo para la instauración de la república fluctuó en los últimos años.

Según una encuesta publicada por Fairfax-Nielsen en 2014, un 51 por ciento de los mil 400 encuestados prefería el estatuto actual, frente a un 42 que prefiere una República.