Revilla, PP y C’s rechazan pedir el cese del jefe de policía de Cantabria, condenado por torturas


El Parlamento de Cantabria rechaza una PNL que reprobaba el nombramiento de Héctor Moreno García, condenado por torturas y detención ilegal, y pedía a Interior su cese. El Partido Popular saca a Venezuela para defender el nombramiento. 

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, durante una visita al Parlamento en una imagen de archivo.- EFE

El Parlamento de Cantabria no pedirá a Interior el cese de Héctor Moreno García, nuevo jefe de Policía de Cantabria que fue condenado por torturas y detención ilegal en 1994 e indultado por un gobierno del PP en 1998, tal y como desveló Público. La cámara ha rechazado este punto con los votos del Partido Regionalista de Cantabria, del Partido Popular y de Ciudadanos. Los motivos esgrimidos por cada uno de ellos han sido muy diferentes pero, sin embargo, han conducido al mismo resultado: el Parlamento cántabro no reprobará el nombramiento de Moreno García.

La reprobación y petición de cese a Interior había sido solicitada por parte de Podemos. El partido morado presentó una Proposición No de Ley ante la cámara que pedía la dimisión del nuevo jefe de Policía Nacional de la región. Argumentó Alberto Bolado, portavoz del partido del círculo, que los cántabros se merecen un jefe de Policía con un expediente limpio. Ni más ni menos. “En esta votación no caben medias tintas. Hoy pueden exigir al Gobierno que nombre en Cantabria un jefe de Policía capaz, democrático y humano, o pueden abstenerse o votar en contra de nuestra PNL y apoyar al PP y que vuelvan los grises”, ha señalado Bolado.

La petición de Podemos fue suscrita por el PSOE. Los socialistas reiteraron que una persona que aparece en los hechos probados de una sentencia en firme restregando la cabeza de dos ciudadanos inocentes por un cubo de basura no puede ser jefe de Policía. Lo hubiera hecho ayer, antes de ayer o hace 30 años. Asimismo, el socialista Del Corral ha recriminado a Interior que hubiera usado un atestado policial falseado para defender el nombramiento de Moreno García, tal y como destapó Público.

El llamamiento de Podemos y PSOE al presidente Revilla para censurar el nombramiento ha sido desoído por el líder regionalista cántabro o, al menos, por su partido. Revilla fue el primero en pedir a explicaciones a Interior tras la publicación de la condena por torturas de Moreno García por este periódico. Interior contestó 21 días tarde a esta petición y señaló, a modo de excusa, que los policías habían sido agredidos previamente. Esta versión de los hechos, curiosamente, fue refutada en los tribunales. Sin embargo, para el partido de Revilla ha sido más que suficiente.

El portavoz regionalista en esta ocasión, el diputado Pedro Hernando, ha esgrimido para justificar su negativa a la propuesta de Podemos que la competencia para tales nombramientos es del Gobierno central y que el autonómico debe acatar estas decisiones por “lealtad institucional”. Asimismo, los regionalistas han justificado su decisión señalando que “no se puede pretender” que una condena judicial sea “eterna”. “Ya ha cumplido la condena por la vía del indulto”, ha llegado a señalar Hernando.

El mundo paralelo del Partido Popular

El rechazo del PRC ha sido compartido por el Partido Popular y por Ciudadanos, que tiene dos diputados en el Parlamento cántabro integrados en el Grupo Mixto. Los naranjas han eludido comentar el pasado del nuevo jefe de Policía y sí han señalado que “no tiene procesos judiciales abiertos” y que ya ha cumplido su “sanción”. “Nuestra labor será la de estar vigilantes para que realice su labor de forma correcta y apropiada”, sentenció Rubén Gómez.

Mención extraordinario merece el Partido Popular y su diputada Isabel Urrutia. La conservadora decidió defender el nombramiento de Moreno García hablando de Venezuela. Acusó a Podemos de defender “estados torturadores” y a los socialistas de votar junto a aquellos que defienden “países asesinos”. Urrutia, en un discurso calcado a uno recientede la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría, recriminó tanto a Podemos como al PSOE  tener “una doble vara de medir”.

Una vez terminado el turno de Venezuela, la diputada conservadora sacó a pasear el nombre de Bódalo, acusó a Podemos de simpatizar también con condenados por terrorismo de ETA y con condenados por abusos sexuales. Un todo vale para defender el nombramiento de un policía que fue condenado por torturas y cuya pena fue conmutada por el Gobierno del Partido Popular. 

Público