El Medallón de Franco abandona la Plaza Mayor de Salamanca después de 80 años


La colocación de la lona ha sido una exigencia del alcalde de Salamanca ya que la empresa no consideraba necesario ponerla, o el menos que cubriese todo el andamio. A las 14.55 horas, el Medallón abandonó el lugar en el que había estado las últimas 8 décadas.

La retirada del Medallón de Franco de la Plaza Mayor de Salamanca ha culminado a primera hora de la tarde (14.55 horas) tras un laborioso proceso que ha terminado con la extracción de la efigie de 450 kilos del lugar que ha ocupado durante los últimos 80 años. El proceso se ha demorado durante todo el día y ha confitado la atención de numerosos vecinos y un importante despliegue de medios de comunicaciones, tanto locales como nacionales. En este último caso, con la presencia de todas las televisiones que esperaban ansiosas poder sacar imágenes del Medallón.

El proceso comenzó a partir de las 05.00 horas de este 9 de junio y alrededor de las 08.00 estaba ya totalmente tapado, con la colocación de los andamios y una lona que cubría la plataforma desde la que se ha trabajado. Según diversas fuentes consultadas por este diario, la lona ha sido una exigencia del alcalde de Salamanca ya que la empresa no consideraba necesario ponerla, o el menos que cubriese todo el andamio.

Durante la mañana se ha terminado la extracción del Medallón y en torno a las 13.00 horas se ha dado paso a una grúa que ha entrado a la plaza para proceder a llevarse la escultura. Siempre amparados por la lona, los operarios de la empresa han trabajado para envolver el medallón con un envoltorio de plástico que han introducido en el interior de los andamios.

La extracción del Medallón de piedra arenisca ha sido más sencilla de lo esperado. Según responsables de la empresa, se ha empezado por abrir las juntas y casi en el primer intento, el Medallón ha salido de su sitio al tirar de él. De no haber sido así, los trabajos se hubiesen prolongado, algo que los técnicos no descartaron, y pudo estar cubierto hasta el martes por la festividad en Salamanca.

Después, la grúa ha extraído el medallón del interior del andamio, pero ya totalmente invisible al público, con lo que el dictador ha hecho el viaje desde su sitio en los arcos de la plaza hasta el camión a cubierto.

En los próximos días seguirán los trabajos para cerrar el hueco que ha quedado y terminar con detalles como la eliminación de la inscripción con el nombre del general.

La Tribuna de Salamanca