Vox no reclama la soberanía española del Sáhara Occidental como sí hace con Gibraltar


A pesar de que la ONU reconoce a España como potencia administradora del Sáhara Occidental, algo que no ocurre con la colonia británica, ni Vox ni Santiago Abascal hacen mención alguna a este asunto

¡Gibraltar español! Este es un lema que se repite cada cierto tiempo y que es uno de los mantras de la extrema derecha. Sin embargo, la ONU no reconoce la soberanía de España sobre la colonia británica. A pesar de todo lo anterior, el representante español de la ultraderecha, el partido defensor de las esencias patrias, continúa con una reclamación de soberanía sobre un territorio que fue entregado por España a Inglaterra en el Tratado de Utrecht en el marco de la liquidación de la guerra de sucesión española.

Incluso, representantes del partido de Santiago Abascal, han llegado a montar performances en las que «invadían» Gibraltar y colocaban una bandera española en territorio británico, una bandera, por cierto, del tamaño de un micromachine, no fuera a ser que la Armada de Su Majestad les sacar de ahí a cañonazos.

Sin embargo, sí que existe un territorio que, según la ONU, está bajo soberanía española y que Vox no reclama. Ni siquiera hablan del tema. Se trata del Sáhara Occidental, que está siendo ocupado ilegalmente por el Reino de Marruecos en base a unos tratados de cesión de administración que fueron declarados ilegales por Naciones Unidas.

Un informe jurídico de Naciones Unidas ratifica el hecho de que el Sáhara Occidental no está administrado por Marruecos, sino que la potencia administradora es España. Pueden consultar el informe AQUÍ.

El Reino de España, con su Jefe del Estado a la cabeza, tiene una responsabilidad con el Sáhara Occidental que va más allá de lo sentimental porque, legalmente, el territorio continúa perteneciendo a España y no a Marruecos. Hay un aspecto que en nuestro país se ha pasado por alto: la ONU declaró nulos los Acuerdos de Madrid de 1.975 firmados por Juan Carlos de Borbón por los que se cedía la administración del Sáhara a Marruecos y Mauritania. Esta nulidad es la que provoca que el territorio se encuentre aún entre los dieciséis territorios no autónomos supervisados por el Comité Especial de Descolonización de la ONU.

Fue el Tribunal de La Haya quien negó a Marruecos y Mauritania los derechos de administración sobre el Sáhara Occidental, pero Hassan II decidió invadir el territorio enmascarando una invasión militar como de marcha pacífica de civiles. En aquellos días, el dictador Francisco Franco agonizaba en el Hospital de La Paz y el gobierno español se acobardó ante las amenazas marroquíes. Se enviaron misiones a Rabat para negociar con el rey alauí. Juan Carlos de Borbón, entonces Jefe del Estado en funciones, visitó a las tropas, hecho al que se opuso el presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro. Finalmente se autorizó que la Marcha Verde entrara en el territorio, mientras se negociaba el Acuerdo Tripartito de Madrid. En este hecho mucho tuvo que ver el ministro Antonio Carro.

Sin embargo, en ese acuerdo firmado unos días antes de la muerte de Franco por Juan Carlos de Borbón, no se transmitió la soberanía sobre el Sáhara Occidental, además de que España transfirió ilegalmente la administración del territorio a Marruecos y Mauritania ya que el derecho internacional impide que el Estado administrador abandone unilateralmente sus responsabilidades de un territorio no autónomo/colonizado.

En 1976, siendo aún presidente del Gobierno Carlos Arias Navarro, tras la salida del último contingente español, España comunicó a la ONU que, al haber abandonado el territorio, quedaba exenta de cualquier responsabilidad internacional en relación con la administración del Sáhara y que lo dejaba bajo la ocupación de Marruecos y Mauritania. Este razonamiento estaba basado en los acuerdos declarados ilegales de Madrid de noviembre de 1975. Tres años más tarde, el gobierno mauritano también abandonó la administración por lo que, desde entonces, Marruecos ocupa y administra el territorio a pesar de no figurar como potencia administradora en la lista de la ONU, ya que Naciones Unidas jamás lo ha considerado como tal. Así quedó establecido en el año 2.002 por un informe jurídico firmado por Hans Corell, secretario general adjunto de Asuntos Jurídicos de Naciones Unidas. Por tanto, el Sáhara Occidental sigue siendo territorio español. Legalmente y en base al derecho internacional España es la potencia administradora y, por tanto, está permitiendo que una nación extranjera ocupe ilegalmente el territorio.

En medio de la eterna polémica con Gibraltar y la reclamación de soberanía del Peñón, es destacable el hecho de que España no haga nada cuando legalmente es la potencia administradora del Sáhara. Por esta razón, nuestro país tiene la responsabilidad de exigir a Marruecos que abandone el territorio, con las sanciones que haya que aplicar. Por otro lado, como país soberano debe hacer cumplir la promesa que se hizo al pueblo saharaui de convocar un referéndum de autodeterminación, ya sea a través de una posición fuerte en Naciones Unidas o en la exigencia a Marruecos de realizar dicha convocatoria.

Entonces, ¿por qué ni Santiago Abascal ni Vox reclaman que España se haga cargo de las responsabilidades que tiene adquiridas, según la ONU, como potencia administradora del Sáhara? ¿No será que el patriotismo se muestra a la carta y sólo se habla de lo que de verdad enardece a la extrema derecha o lo que puede dar votos? ¿No es un ataque contra la soberanía de España que Marruecos siga ocupando un territorio que no le pertenece e, incluso, que el reino alauí esté administrando territorio español? Todas estas preguntas no tendrán respuesta porque, tanto Vox como Abascal mantienen una estrategia política basada en la propaganda y en los discursos grandilocuentemente nacionalistas y patrióticos que, en realidad, están absolutamente vacíos.

Diario16