DE NUEVO LOS BORBONES EN LA PICOTA DE SUS ESCÁNDALOS FINANCIEROS


Los negocios multimillonarios del emérito ex monarca. Los Borbones, esa desdichada dinastía que tantos dolores de cabeza ha dado a lo largo de siglos a este pueblo, vuelve a estar en la picota publica de los escándalos financieros.

La pasada semana el periódico británico “The Sunday Telegraph” ha empezado a dar cuenta de aquella parte de los “trajines” relacionados con unas multimillonarias “comisiones reales” que hasta ahora no habíamos conocido. Según el “Sunday Telegraph”, nuestro “emérito” ex monarca partició en una “mordida comisionista” resultante de la absorción del Banco Zaragozano por el Barclays Bank , que le permitió embolsarse la friolera de 50 millones de euros, limpios de polvo y paja.

Comunicado de Federación de Republicanos (RPS): “LA PODREDUMBRE ENDÉMICA DEL RÉGIMEN MONÁRQUICO 

Los escándalos en la Casa Real española se parece mucho al famoso “cuento de nunca acabar”. El enorme fortunón del “rey emérito”, y los métodos de los que este se ha servido para poder acumularlo, han vuelto a escandalizar a la prensa foránea. No así, todo hay que decirlo, a los medios españoles, -tanto digitales como en papel-, incluso aquellos que se reclaman “progres”, han impuesto la sordina al turbio asusto. Un silencio, por cierto, del que se deberían extraer las deducciones políticas correspondientes, en estos ajetreados días de coaliciones “progresistas”

La pasada semana el periódico británico “The Sunday Telegraph”, en un reportaje firmado por James Badcock, dio a conocer que Álvaro de Orleans-Borbón, un aristocrático primo del “emérito”, habría obtenido una suculenta “comisión” de nada menos que de 39 millones de libras, – o sea, alrededor de 50 millones de euros-, por la venta del Banco Zaragozano al Barclays Bank londinense.

La venta se efectuó en el año 2003, y su cobro -según el periódico británico citado- se realizó en forma de “comisión” por sus supuestas tareas como intermediario en aquella rocambolesca operación. El resultado de la misma, en millones contantes y sonantes, fue directamente a parar a una cuenta en Suiza, a la que el rey Juan Carlos I tenía libérrimo acceso.

UN GIGANTESCO FORTUNÓN

De acuerdo con los datos aportados por el rotativo estadounidense “The New York Times”, la fortuna del monarca español asciende a la friolera de 1.700 millones de euros. Teniendo en cuenta que en el momento en el que el dictador Francisco Franco se hizo cargo de la tutela de quien seria su heredero, este había llegado a España con lo puesto. Según han consignado ilustrativamente sus propios biógrafos con “una mano delante y la otra detrás”. Ésa es la razón por la que los casi 2.000 millones de euros que ha acumulado desde entonces, suscitan las más graves sospechas por parte de propios y extraños. Particularmente, si se tiene en cuenta que los ingresos resultantes de la función institucional que ha desempeñado, ni a lo largo de una eternidad podrían alcanzar esa cifra de ensueño. Es esa precisamente la razón por la que el “The Sunday Telegraph” sugiere en su crónica, que los procedimientos utilizados por el monarca español para atesorar semejante fortunón se deben, fundamentalmente, a las variadas y multimillonarias operaciones “comisionistas”, graciosamente obtenidas a través de vías similares a las que ahora ha denunciado el periódico británico.

UN TRIÁNGULO DE ORO

De acuerdo con los nuevos documentos esgrimidos ahora por “The Sunday Telegraph”, Álvaro de Orleans-Borbón poseía un fondo para mantener la “comisión recibida en relación con la reunión de las partes interesadas” para la venta, información que, sin embargo, no es mencionada en la página web de vigilancia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Y ello pese a que el Banco Zaragozano era una empresa que cotizaba en Bolsa en el momento en el que el Barclays absorbió a esta entidad bancaria española. Álvaro Jaime de Orleans-Borbón, el primo del hoy “rey emérito”, constituye, pues, uno de los vértices de un triángulo de “actividades económicas” extremadamente opacas.

Los otros dos vértices de esa figura geométrica de oro, estarían constituidos por el propio ex rey Juan Carlos y su ex amante Corinna zu Sayn-Wittgenstein. Como se recordará, la alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein fue protagonista de las conversaciones sostenidas con el siniestrísimo ex comisario Villarejo. En esas grabaciones, que fueron hechas públicas en el año 2018, la amante real aseguró que el monarca guardaba dinero en cuentas ubicadas en los bancos suizos, y que tales cuentas no estaban puestas a su nombre, sino a nombre de su primo, el distinguido aristócrata Álvaro de Orleans, que en la actualidad tiene fijada su residencia en Mónaco. Esperaremos, pues, a que a falta de informaciones de origen autóctono, el británico “The Sunday Telegraph” continúe proporcionándonos la información que en este país se nos niega

Canarias Semanal