
Se extrañaba don Manuel Azaña de que el embajador de Argentina en España en aquellos años, Roberto Levillier, fuese monárquico, y acérrimo defensor de los Borbones. El diplomático había llegado a España en 1927, e hizo buenas migas con Alfonso XIII, así como con el general Primo de Rivera, y otros militares y aristócratas de aquella ya decadente Corte. Levillier era además historiador, especializado en la conquista de América durante el siglo XVI y todo un apasionado del Imperio Español, al igual que John Elliott, el hispanista británico director de la presunta tesis doctoral de Cayetana Álvarez de Toledo, durante la estancia de ésta en Londres como estudiante. Seguir leyendo La marquesa argentina y el terrorismo, por ISABELO HERREROS →
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