El pasado sábado 15 de septiembre Elena se arrojaba desde el Puente de la Lata, en Dúrcal (Granada), tras avisar previamente al 112. No quería generar molestias ni sufrimientos innecesarios a su familia más allá de los que sabía que su propia marcha supondría. Ella solo quería volver con Edu. Lo hizo.
Edu lo era todo para ella y era nadie para casi todo el mundo. Solo fue un soldado y eso puede ser mucho en otros países, pero no aquí. Edu fue atropellado por un BMR el pasado mes de mayo en dos semanas negras que deberían haber supuesto un terremoto político en España y el ministerio de Defensa, pero que pasaron desapercibidos a nivel mediático. Solo murieron cuatro militares en quince días. Nada. Seguir leyendo La verdad siempre sale a la luz, en memoria de Elena y Edu, por Luis Gonzalo Segura*














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