La OTAN lanza una nueva misión naval para frenar la inmigración en el Mediterráneo


En la imagen, una manifestación contraria a la Alianza Atlántica, en Torrejón, en 1986

Tras el refuerzo militar de la frontera este de Europa con el objetivo de contener la amenaza de Rusia, los jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Atlántica ya tienen respuesta para combatir la inestabilidad y la inseguridad en el flanco sur. LaOTAN lanzará una nueva operación naval en el Mediterráneopara ayudar a la Unión Europea a reducir el flujo de inmigrantes hacia Europa y prestará sus aviones de vigilancia AWACS para dar cobertura a la coalición que lucha contra el Estado Islámico.

Son dos de las medidas anunciadas durante la segunda y última jornada de la cumbre de Varsovia que ha servido para despedir al presidente estadounidense, Barack Obama. “En los buenos tiempos y en los malos, Europa puede contar con Estados Unidos, siempre”, recordaba quien dejará la Casa Blanca el próximo 20 de enero. Pese a estas palabras de aliento, el comandante en jefe de la primera potencia mundial aprovechaba su último discurso para tirar de las orejas a los países que no gastan el 2% del PIB –tal y como se comprometieron en la cumbre de Gales hace dos años- a defensa. De momento, solo cinco, incluido Estados Unidos, cumplen. “Si hacen las matemáticas saben lo que significa”, reprochaba.

Menos críticas, aunque terminaba alabando la actitud de Angela Merkel de abrir las fronteras a las refugiados, dejaba sobre la política migratoria. Uno de los elementos en los que el bando aliado se compromete a trabajar en el futuro. La OTAN y la Unión Europea comenzaron a colaborar en este terreno a raíz del pacto con Turquía en el mar Egeo y en un futuro también lo harán en el Mediterráneo central en el marco de una nueva operación bautizada en la cumbre con el nombre de “Guardiana del mar”.

Aunque los detalles no se conocerán al menos hasta septiembre, se da por hecho que la nueva misión irá en la misma línea de compartir información y vigilancia. “Esta inestabilidad tiene un impacto directo en nuestras sociedades. Ha supuesto la peor crisis migratoria y de refugiados desde la segunda guerra mundial y hay grupos terroristas que han organizado atentados en nuestras calles”, justificaba el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg.

Para combatir esa amenaza terrorista, la OTAN ha aprobado un segundo compromiso. Cederán los aviones de vigilancia AWACS para dar apoyo a las fuerzas de la coalición que combaten al Estado Islámico en Siria e Irak aunque tengan que salir del espacio aéreo internacional.

La Alianza también ha acordado seguir formando a las fuerzas iraquís para combatir al Daesh, aunque en breve lo empezarán a hacer en Bagdad y no en Jordania como hasta ahora. También crearán un centro de fusión de inteligencia en Túnez y empezarán a dar apoyo a las fuerzas especiales del país en el marco de la cooperación con terceros países.

OPERACIÓN EN AFGANISTÁN

De Varsovia también sale el compromiso de apoyar la operación de entrenamiento y asistencia a las fuerzas afganas en Afganistándurante el año 2017. Se mantendrá, según Stoltenberg, con el mismo nivel de efectivos -unos 12.000- y un gasto anual para formar soldados y policías de 5.000 millones de dólares anuales hasta el 2020. Un dinero condicionado a que el Gobierno siga haciendo reformas contra la corrupción y para reforzar el Estado de derecho.

“No podemos dejarlos solos”, justificaba. Aunque las cifras exactas no se fijarán hasta otoño, Obama ya ha anunciado que Estados Unidos mantendrá 8.400 efectivos más allá de enero del 2017, en lugar de los 5.500 que estaban previstos. El año que viene la Alianza volverá a evaluar la situación, aunque han dejado claro que su objetivo es que “Afganistán nunca vuelva a ser un paraíso para los terroristas que amenazan nuestra seguridad”.

La cena de trabajo celebrada el viernes por los líderes de la Alianza, en el salón en el que se firmó el Pacto de Varsovia hace más de seis décadas, volvió a confirmar la unidad en la estrategia de disuación y diálogo con Rusia. “No queremos confrontación, pero no comprometeremos los principios de nuestra alianza”, advierten.

Obama llama a la sensatez ante el ‘brexit’ y pide a los europeos que no dañen la economía

El ‘brexit’ no estaba en la agenda de la cumbre de Varsovia, pero inevitablemente sí ha protagonizado muchas conversaciones, reuniones y charlas de pasillo. El tema no solo preocupa en Europa, también al otro lado del Atlántico, y Barack Obama volvía a dejar evidencia de cuáles son sus preocupaciones. “Es importante que ninguna de las partes endurezca tanto sus posturas que termine haciendo daño a su economía o a la economía mundial”, recordaba durante una larga rueda de prensa en la que volvía a pedir un proceso de divorcio “lo más ordenado posible”. El presidente estadounidense dar por hecho que no hay marcha atrás, que la opción del ‘brexit’ se ha impuesto con una elevada tasa de participación y que hay que asumir que es lo que toca y que el Gobierno británico terminará activando el artículo 50 del Tratado que pone en marcha el divorcio. Una situación que no alterará, en cambio, las relaciones entre la UE y Estados Unidos. “Somos estrechos amigos, socios, aliados y seguiremos siéndolo”, prometía.

El Periódico