Los seis caucenses fusilados en Segovia hace 80 años ya tienen una placa en el cementerio


Eran dirigentes de la casa del pueblo de la localidad y provenían del sector de la resina

Asistentes al acto celebrado en el cementerio de Segovia. El Norte

El PSOE de Coca ha homenajeado a los seis caucenses fusilados en Segovia hace exactamente 80 años. El acto se realizó el jueves, a las 12 horas, en el propio cementerio segoviano, coincidiendo exactamente con el ochenta aniversario del fusilamiento, que se produjo el día 25 de mayo de 1937. Familiares de todos los fusilados, responsables de asociaciones de recuperación de la memoria histórica y varios militantes socialistas acudieron al sencillo acto, en el que el secretario general local del PSOE de Coca, José Luis Aceves, reconoció que el homenaje, acordado por la agrupación, llegaba «muy tarde», pero que eso no quita «ningún ápice al sentido y la justicia del momento». Tras leer las actas de ejecución y el certificado de defunción, como documento histórico del momento, terminó, recitando una poesía de Antonio Machado versionada para el acto segoviano.

Los familiares colocaron dos ramos de flores junto a la placa con los nombres, con el simbolismo de seis rosas rojas, ramas de pino resinero y varias espigas de trigo explicando el sentido y simbolismo con los caucenses fusilados y sus cortas vidas. Uno de los familiares leyó la carta que remitieron desesperados los fusilados desde la cárcel pidiendo ayuda al Ayuntamiento y al cura de localidad el 11 de mayo de 1937, a semejanza de la remitida por varios presos de Nava de la Asunción, que sí lograron suspender su ejecución.

Aceves señaló que «el futuro se desarrolla conociendo el pasado, así no se volverán a cometer errores e injusticias. Que nuestros paisanos defendieran la democracia, la justicia y la república como modelo y espacio político de aquel momento solo debe ser considerado como un ejemplo de compromiso y libertad. Nosotros seguiremos defendiendo su ejemplo y memoria». También recordó que los fusilados «eran dirigentes de la casa del pueblo, lo que hoy entendemos como un sindicato de trabajadores, provenían del sector de la resina y no cometieron ningún delito».

El Norte de Castilla