El rey Juan Carlos I se fue de caza a Aranjuez dos días antes de que su hijo le repudiara


Foto de archivo (EFE)
Foto de archivo (EFE)

Antes de confinarse en su residencia del palacio de la Zarzuela, donde también está la reina Sofía, el Rey emérito disfrutó de una jornada de caza de perdices con un grupo de amigos

La semana del 9 al 13 de marzo fue una de las más duras de la historia reciente de nuestro país. Madrid empezaba la semana sin colegio para los niños y con muchos trabajadores en casa para evitar más contagios del Covid-19, iniciativa que seguían después otras comunidades, hasta que el sábado 14 el presidente del Gobierno anunciaba el estado de alarma. En plena crisis sanitaria, con una tormenta social y económica como pocas se recuerdan, la Casa Real emitió un comunicado, el domingo 15, en el que informaban de las medidas tomadas por el rey Felipe VI contra el rey Juan Carlos I por las acusaciones vertidas en el extranjero por parte de Corinna, examiga íntima del monarca.

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Podríamos decir que la población vivió esos días pegada a los medios de comunicación, ojiplática ante el contexto social que nos ha tocado vivir. Quien no estaba pendiente de la información fue uno de los protagonistas de estas líneas: el Rey emérito.

El rey Juan Carlos I saluda a Corinna zu Sayn-Wittgenstein. (EFE)
El rey Juan Carlos I saluda a Corinna zu Sayn-Wittgenstein. (EFE)

¿Dónde estaba Juan Carlos I? Se confinó en casa, en su residencia en el palacio de la Zarzuela a partir del sábado 14, pero antes se desquitó. El viernes 13, acompañado por algunos familiares y amigos, se fue de caza a Aranjuez, según ha podido confirmar Vanitatis de fuentes de su círculo cercano.

Disparando perdices

Aficionado, como todos sabemos, a cazar, el Rey emérito estuvo disparando perdices y otras aves dos días antes de que su hijo hiciera público que le repudiaba como rey y le retiraba incluso su asignación. Un golpe que no sabemos si él sabía que se iba a producir, aunque todo indica que sí, que era consciente de la magnitud de ‘su’ tragedia.

Aquel viernes el clima era muy cálido en Madrid y alrededores, con temperaturas primaverales que superaban los 23 grados. El Rey emérito aprovechó la jornada y disfrutó con los suyos. Decimos que todo indica a que era consciente de la situación porque comentó a sus compañeros de caza, tal y como informan las mismas fuentes, que los miembros de la familia del rey Felipe VI debían dar ejemplo esos días porque se iba a poner el foco sobre ellos. Y hasta les dijo que había pedido a su hija Elena, que le acompañaba en la jornada, que no saliera tanto como había estado haciendo esa semana, que no era bueno para la imagen de la Casa.

Algunos de sus cotos favoritos

El rey Juan Carlos suele ir a cazar a Aranjuez, donde se encuentran algunos de sus cotos favoritos, como la finca La Flamenca. Tal como contaba Paloma Barrientos hace unos meses en estas páginas, el emérito tiene una salud frágil y ya no participa en monterías, como solía hacer. Ha cambiado las monterías por ojeos de perdices, que son con puesto fijo y no tiene que caminar.

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En octubre del año pasado tuvo un accidente doméstico al tropezar con una mesa y se hirió la frente y la rodilla. En noviembre ya había estado en Aranjuez, en La Flamenca, de caza con amigos también aficionados como Amador Suárez, José Manuel Pardo, Carlos Cutilla y Vicente Boluda. Desde Vanitatis no hemos podido saber si en el grupo del viernes 13 también estaban estos compañeros de cacerías. Situada en Aranjuez, esta finca es uno de los cotos privados más importantes de la Comunidad de Madrid para cazar perdices. Cuenta con más de 60 ojeos diferentes, ofreciendo todo tipo de variedad de vuelo. La información con la que contamos nos indica que fue en esta finca donde el padre del Rey cazó esa fatídica semana.

El Confidencial