
Desde la misma vuelta a la democracia tras la dictadura de Franco, España viene disparándose en los pies con balas borbónicas. Si Adolfo Suárez admitió habernos privado del referéndum que merecíamos para poder elegir nuestro modelo de jefatura de Estado, posteriormente se ha dotado a los Borbones de impunidad bajo el cuestionable eufemismo de inviolabilidad. Seguir leyendo Las calles rugen contra la monarquía, por DAVID BOLLERO






En un célebre artículo publicado en El Sol poco antes de la proclamación de la II República, Ortega y Gasset se quejaba airadamente de que Alfonso XIII de Borbón pretendiera “volver a la normalidad” después de haber participado activamente de un Régimen corrupto y en decadencia. En opinión de Ortega, la situación de degradación era tal que solo cabía una única alternativa, sintetizada en una consigna drástica, que parafraseaba a los generales romanos que tuvieron que enfrentarse a Cartago: Delenda est Monarchia (la Monarquía debe ser destruida). 




Debe estar conectado para enviar un comentario.