Correspondencia de cuarentena, por Luz Modroño y Enriqueta de la Cruz


Cartas que nunca llegaron - Clarín

Luz Modroño y Enriqueta de la Cruz iniciaron una correspondencia, volcando ahí de forma personal sus observaciones, inquietudes, deseos de colaborar con lo que saben hacer, y nos comparten este mundo epistolar creado entre ellas dos, publicando por entregas, a la antigua usanza.

En estos días raros, de cuarentenas encadenadas, de aislamiento y cárcel particular, de falta de visitas y muertes sin despedida; en esta pandemia criminal que ha venido a romper nuestras rutinas, nuestras vidas, ya partidas por la mitad; en que reflexionamos y buscamos al amigo, al ser humano por los balcones, y aplaudimos lo que nos salva y repudiamos odios y gritos, robos y asesinatos, disimulos, maldad… Luz Modroño y Enriqueta de la Cruz iniciaron una correspondencia, volcando ahí de forma personal sus observaciones, inquietudes, deseos de colaborar con lo que saben hacer y nos comparten este mundo epistolar creado entre ellas dos.

Correspondencia de cuarentena