Raquel Rodríguez, la mujer contra las tanquetas de Cádiz, citada por delito de injurias


Diez meses después de la huelga del metal la vecina de puerto real que se enfrentó a la policía frente a las cámaras de televisión tiene que declarar por delitos de injuria

El pasado 22 de noviembre de 2021 Raquel Rodríguez, limpiadora y vecina del barrio de Río San Pedro, en Puerto Real (Cádiz) se encontraba en su pausa para desayunar cuando una tanqueta atravesó una de las calles de su barriada. Era el séptimo día de la Huelga de Metal en Cádiz, y los cuerpos de seguridad habían desplegado vehículos militares en los barrios de los trabajadores del metal. “Vi desde mi balcón a los antidisturbios de la Policía disparando pelotas de goma a los manifestantes de la huelga del metal“, recuerda Rodríguez de ese día. Raquel bajó a la calle a mostrar su apoyo a los trabajadores, donde denunció frente a las cámaras de RTVE la violencia policial que estaban viviendo sus vecinos, llamando “sicarios” a los cuerpos de seguridad. El discurso de la mujer se hizo viral en pocas horas, convirtiéndose en todo un símbolo de la lucha del metal y también de las clases trabajadoras de toda Andalucía.

A raíz de estas declaraciones, Raquel Rodríguez ha sido citada el próximo 30 de septiembre en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción N.º 1 de Puerto Real acusada de un presunto delito de injurias contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El Código Penal recoge la injuria como “la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación”. Las injurias solo se consideran delito si son graves a nivel público, según recoge el artículo 208. La legislación considera que si las injurias se realizan a trabajadores públicos “el acusado quedará exento de responsabilidad probando la verdad de sus imputaciones”. Además de injuria, esta vecina está citada por delitos de revelación de secretos al compartir datos de un policía, sin embargo, se excusa: “Es un policía que sale en la prensa, solo lo compartí igual que él me compartió a mí, además se trata del policía que me agredió a mí y a otros vecinos”.

A casi un año de la huelga de Cádiz, el paso de las tanquetas y a unos días de tener que declarar ante la justicia, Raquel Rodríguez no se lamenta de sus actos “Estoy muy orgullosa de mis acciones y eso que fui a apoyar sin que me hiciese falta, no era mi sector, pero es mi clase, no puedo todos los días nos está robando derechos y sumiendo en la miseria”. Esta puertorrealeña se pregunta, cómo muchos de sus vecinos, a un año de la huelga, por qué el gobierno decidió utilizar vehículos militares a una huelga de trabajadores legítima.

Una incomprensión que también compartió la parte más progresista del gobierno, como es el caso de Yolanda Díaz, que en el momento de la decisión, noviembre de 2021, pidió al ministro de interior, Fernando Grande-Marlaska la retirada de los vehículos y el respeto a los manifestantes. “Me siento indignada y engañada con este gobierno progresista, debería actuar de otra manera, no oprimiendo a los trabajadores que piden derechos sino a las empresas que explotan”, se queja Rodríguez. Diez meses después y tras varias peticiones de distintos grupos políticos para que se informe a la ciudadanía de por qué se utilizaron las tanquetas, siguen sin haber respuesta del ministerio de interior.

Más vecinas señaladas

Raquel Rodríguez no es la única vecina señalada por la autoridad que tendrá que prestar declaración durante estos meses por delitos de injurias y desorden público. Unos días después de finalizar la huelga en diciembre de 2021, la policía nacional detenía a varias vecinas de Río San Pedro y de San Fernando. El alcalde de Cádiz denunciaba la forma en que se realizaban estas detenciones, de forma repentina e incluso frente a los colegios de los hijos de los detenidos. Entre los detenidos se encuentra Vicente, vecino de Raquel, que tendrá que declarar el próximo 23 de septiembre por desorden público al defenderse de una agresión policial. “Siempre hay 8 o 10 cabezas de turco para escarmentar al resto de obreros para cortarnos el derecho de manifestarnos, nuestra libertad. Están activando el carácter represivo”, comenta Rodríguez.

La Huelga del metal de Cádiz se zanjó tras la negociación con la patronal respaldado por los manifestantes tras 9 días de movilizaciones en la calle. Cádiz es una región cuyo PIB se basa en el turismo y en la histórica industria naval, además de contar con los niveles de paro más altos de todo el estado español. Un contexto que le lleva a tener no solo una gran base social de clase trabajadora, sino una historia llena de reivindicaciones y movimientos obreros. Nosotros somos los que producimos todo y ya está bien, deberíamos administrar nuestra propia producción, nos están expoliando todo. No queremos que Cádiz sea un parque temático, queremos nuestra industria y nuestra calidad. Un día la clase obrera se cansará y no habrá vuelta atrás” sentencia Raquel Rodríguez.

Fuente: El Salto