Huelga de los profesores del Instituto Cervantes en Brasil


Entender desde España la situación dramática que enfrentamos los profesores del Instituto Cervantes exige una lectura cuidadosa del contexto económico que vive Brasil, un país en crisis y uno de los más desiguales y violentos del planeta.

No siempre fue así este hermoso y amado país, y no siempre los salarios de los profesores del Instituto Cervantes fueron tan desproporcionados e injustos. Los profesores que estamos aquí nos preparamos con ilusión y esfuerzo para entrar en su plantilla. Aprobamos un concurso público muy exigente. Se analizó nuestra formación y experiencia con mil ojos. Luego, vinimos a vivir a Brasil.

Hoy nos encontramos abandonados a nuestra suerte. La única categoría a la que no se le ha contemplado ningún tipo de subida en medio de esta inflación galopante es la de los profesores. ¿Por qué? Nuestra situación de precariedad económica nos expone a toda suerte de peligros. Un empleado público que trabaja en una institución tan de relumbre como el Instituto Cervantes, que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores, ¿terminará viviendo en una favela?

Los profesores nos hacemos preguntas que nadie responde . ¿Cómo vamos a visitar a nuestros familiares al menos una vez al año si no llegamos a fin de mes? ¿Cómo formamos una familia aquí? ¿A qué colegio mandamos a nuestros hijos? ¿A alguien en España le importa lo que nos pasa?