El 19 de noviembre de 1933, 1.729.793 mujeres (de un censo -1924- de 6.783.629 de electores), pudieron votar por primera vez, convirtiéndose en ciudadanas de pleno derecho. Poco duró la igualdad entre hombres y mujeres. Con la dictadura se perdieron los derechos, especialmente los de la mujer, que perdió derechos y poder de decisión, quedando excluida de la política, de la cultura y del trabajo remunerado.

«La única manera de madurarse para el ejercicio de la libertad es caminar dentro de ella», decía Clara Campoamor, en defensa del sufragio femenino. Fue el 1 de octubre de 1931, cuando las Cortes aprobaron el derecho de voto de las mujeres, pero no fue hasta las elecciones generales del 19 de noviembre de 1933, cuando pudieron ejercerlo. Ocurrió que la izquierda perdió las elecciones; las mujeres ganaron en derechos y la sociedad en dignidad. La alegría igualitaria duró poco. Tras la Guerra Civil, llegó la dictadura que extinguió todo vestigio democrático y de derechos. Seguir leyendo El voto de la mujer en la Segunda República, por Victor Arogante

Veo, oigo y leo, con frecuencia, en todos los medios de comunicación públicos (pocos) y privados (muchísimos), como políticos de “izquierda” o de “derecha” supuestamente conocedores de nuestra historia próxima, y periodistas ilustrados o ilustradísimos, pronuncian y sentencian la conocida “verdad indiscutible” de que la Transición fue un “borrón y cuenta nueva” que aseguró la vida ciudadana bajo un estado de derecho.Con ella, al parecer se estableció una España reconciliada, entre franquistas de toda la vida y demócratas que habían sido perseguidos pero que por fin salieron de la cueva. 











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