
Quedan ya muy lejos los días de las grandes movilizaciones sociales, de calles llenas y protestas ensordecedoras a favor del movimiento obrero, de la mejora de condiciones de vida y de la dignidad humana. Ahora todo son luchas parciales, que lejos de sumar y hacer un bloque unido y complejo, dividen sin cesar y atomizan todas las causas que otrora lograron grandes cambios en la sociedad. Vivimos tiempos donde lo simbólico le ha ganado la partida a lo real, donde importan mucho más las formas que el contenido, y donde todos nos hemos convertido en nuestros propios enemigos. Bienvenidos al siglo de lo banal y lo posmoderno. Seguir leyendo CUQUIFASCISMO: LA IZQUIERDA POSMODERNA, por PATRICIA CASTRO










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