La vigente Constitución, surgida hace 38 años de las componendas políticas de los herederos del franquismo, el capital financiero, las presiones desde EEUU para salir de forma moderada de la dictadura y del sometimiento de las fuerzas políticas parlamentarias de izquierdas que renunciaron a la Ruptura Democrática y dieron paso a la llamada Transición, es un modelo superado por la ciudadanía que reclama mayor participación en la vida política y exige poner fin a un sistema político, corrupto y antidemocrático impuesto por la leyes de la dictadura franquista.

Vamos hacia la proclamación de la III República, laica, democrática, popular, federalista, como algo más que un simple modelo de Estado, una República donde la libertad, igualdad y fraternidad sea el lema que rija nuestra convivencia. Estos principios por si solos, hacen que la República no sea otra forma de Estado más, sino en la que l@s ciudadan@s, seamos quienes elegimos a nuestros representantes políticos, sin la anacrónica herencia monárquica que contradice los principios de igualdad. La República es un compromiso de respeto de los Derechos Humanos. Seguir leyendo Ocho puntos para avanzar hacia la III República: Manifiesto del 6 de diciembre






Todo comenzó el 28 de febrero de 2015. El Movimiento Social Republicano (MSR), partido de ideología ultraderechista, organizó las V Jornadas Antiglobalización en el llamado Hogar Social Zaragoza, sede de la formación en esta ciudad. Además de conferencias sobre “La batalla de las Termópilas y el ethos espartano”, el “yihadismo wahabista y sus raíces sionistas” o “Las costumbres y mitos de tradición hispánica y europea en Aragón”, las jornadas incluían un concierto de música RAC (Rock Anti Comunista). 

La Marina de Guerra y en concreto las tripulaciones de los buques tuvieron especial relevancia en que la República no fuera vencida en las primeras semanas de nuestra Guerra Civil. El avance de las columnas del General Mola desde el norte hacia Madrid y de las tropas africanas desde el sur, haría caer la capital de España en varios días. El golpe militar no triunfa y el plan de los generales sublevados fracasa. Entre una de las causas principales se encuentra el comportamiento de gran parte de la tripulación de los buques que se enfrentó a la oficialidad y consiguió mantener la mayoría de los barcos de guerra a favor del Gobierno republicano, con lo cual, los 35.000 militares pertenecientes a tropas de élite quedaron aislados varias semanas en el norte de África; valioso tiempo que el Gobierno aprovechó para organizar la defensa de Madrid. 
Debe estar conectado para enviar un comentario.