
El régimen del 78 legitimó al régimen franquista modernizándolo. Desde entonces la monarquía ha jugado un papel fundamental como institución conservadora, destinada a mantener el statu quo social y político, en defensa de los intereses empresariales y las élites sociales. Seguir leyendo Monarquía deslegitimada, por Víctor Arrogante





En un célebre artículo publicado en El Sol poco antes de la proclamación de la II República, Ortega y Gasset se quejaba airadamente de que Alfonso XIII de Borbón pretendiera “volver a la normalidad” después de haber participado activamente de un Régimen corrupto y en decadencia. En opinión de Ortega, la situación de degradación era tal que solo cabía una única alternativa, sintetizada en una consigna drástica, que parafraseaba a los generales romanos que tuvieron que enfrentarse a Cartago: Delenda est Monarchia (la Monarquía debe ser destruida). 





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