La falta de olfato político de Felipe VI ha provocado que la monarquía se haya convertido en una de las armas que PP y Vox lanzan contra sus adversarios políticos de la izquierda. Lo que no deja en muy buen lugar a la monarquía

Felipe VI tiene un problema. No es campechano. Es más bien seriote, frío y, en ocasiones, sieso. No sabe hacer bromas en público. Felipe VI no es un cachondo, sonríe como si hubiera entrenado en un curso de telegenia: sonrisa perfecta, pero como otras muchas sonrisas perfectas. En definitiva, Felipe VI no es como su padre, que tenía a la gente en el bolsillo hasta que le dio el caderazo. Seguir leyendo Felipe VI no es campechano y ese no es su principal problema, por Iker Armentia














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