“Maldito Bulo”, un disfraz-cubierta de los medios controlados


CLARA JIMÉNEZ CRUZ, COFUNDADORA DE MALDITA.ES Y MALDITO BULO, NOS DA LA “PÓCIMA MÁGICA” PARA COMBATIR LOS BULOS: LAS CUENTAS TUITERAS DE LA POLICÍA Y LA GUARDIA CIVIL. TRABAJANDO DURO PARA EL SISTEMA BAJO UNA FALSA CUBIERTA DE INDEPENDENCIA INFORMATIVA.

Habrás oído hablar alguna vez, o leído, si eres asiduo a redes sociales como Twitter o Facebook, de una curiosa plataforma llamada Maldito Bulo (que se centraliza en la web Maldita.es), cuyo eje de actuación es desmontar presuntos bulos que se producen a diario en las redes sociales o según qué medios, utilizando el recurso adicional de Whatsapp para que personas anónimas envíen los supuestos “engaños” y luego ellos los verifiquen y emitan el certificado de “bulo” correspondiente.

Aparentemente la iniciativa de Maldito bulo parece loable, aunque si investigas un poco, tan sólo superficialmente, ves que ese que dicen “proyecto periodístico independiente” no lo es tal, cuando sus integrantes son apadrinados por la Comisión Europacomo Grupo de Alto Nivel para combatir la “desinformación”. Es decir, los de Maldito Bulo gozan del respaldo del brazo político de la OTAN, el máximo órgano legislativo de Europa, el defensor de las oligarquías económicas, políticas y mediáticas, el palanganero de EEUU en las campañas de bulos y patrañas rusófobas, además de ser un puntal en las mentiras sobre Siria y las agresiones de la OTAN.

La Comisión Europea es la heredera de la red Gladio de la OTAN y de los ataques terroristas de falsa bandera cometidos en Europa durante la guerra fría y los últimos veinte años. En la página de la OTAN dejan bien claro el alcance de la colaboraciónconjunta Unión Europea-OTAN: comparten intereses estratégicos y desafíos, lo cual es una obviedad afirmarlo a estas alturas. Así que, más bien, Maldito Bulo tiene toda la pinta de ser una cubierta para conducir a la gente hacia los objetivos “informativos” de los mass-media, donde las verdades de las corporaciones mediáticas manejadas por los grandes capitales son las que “resplandecen” al calor del Nuevo Orden euroamericano. Un plan B de los agentes desinformadores de la post-guerra fría.

Los bulos que suelen ser refutados, mayoritariamente, por Maldito Bulo o Maldita.es suelen ser noticias no relevantes, un poco del tipo Pepito Grillo tenía en la mano coca-cola y no fanta naranja, alguna que otra de algo más impacto mediático como cuestiones relativas a la inmigración, garabatos politiqueros o de algunas páginas de extrema derecha, en lo que he podido ver y leer. Me gustaría saber si los del Maldito Bulo tendrían la valentía de publicitar otros bulos bien reconocibles y contrastados, por ejemplo, de índole política internacional, y que harían removerse de sus asientos a la plebe política de esa Unión Europea a la que sirven como “desfalsificadores”. Por ejemplo, los shows cinematográficos del gas sarín escenificados por los Cascos Blancos en Siria (con con actores como el niño de la ambulancia Omran o la niña Bana Alabed, entre otros), los montajes-pufos del Reino Unido contra Rusia en el asunto de los espías o las campañas de propaganda de EEUU y Europa en contra de gobiernos como el venezolano o el norcoreano. Descuida, no lo verás.

Dicen los promotores de Maldito Bulo” que “No hubiéramos llegado hasta aquí sin El Objetivo de laSexta, donde tenemos una sección semanal. Además colaboramos en otros programas de la cadena (Al Rojo Vivo, Más Vale Tarde, laSextaNoche) y nos puedes escuchar diariamente en Julia en la Onda. También hemos escrito en eldiario.es y participado en las entrevistas electorales de Rac1 en las elecciones catalanas de 2017”. Es decir, tenemos una especie de progres posmodernos de chequera sirviendo en la cadena liberal-progre La Sexta y en el diario de Escolar, o lo que es lo mismo, están trabajando para la cartera de George Soros, como veremos más adelante.

Algunos de los integrantes de Maldito Bulo son la cofundadora Clara Jiménez Cruz, quien en su video para Youtube 6 Claves para no tragarte un bulo más nos dice que la solución a todos los males de los bulos es ir a las cuentas (en Twitter) de la Policía y la Guardia Cvil y el hashtag #Stop Bulos ¿Os empieza a sonar sospechoso el asunto?. A mí mucho, sobre todo porque los depositarios de las “verdades” a los que nos remiten son la propaganda dura del Gobierno. Imagínense: “alguien es golpeado por la policía. Es un bulo, acudan a la policía para que lo desmienta”.

No hablemos ya de pedir a la policía que “desmonten” esa estrategia sucia habilitada desde hace tiempo que consiste en infiltrar policías de paisano en manifestaciones pacíficas y sabotearlas para convertirlas en violentas. Viene de Gladio, para los no iniciados. La señorita Clara, por otra parte, para curarse en salud, en un debate con el inenarrable montajista rusófobo David Alandete,  periodista de ELPAÍS, dijo que lo de las fake news de Rusia no son tal sino “mal periodismo”. Una pirueta para quedar bien con todo el mundo pero con clara intencionalidad anti-rusa y de desprestigio hacia medios como Russia Today.

Otro miembro del equipo de Maldito Bulo, David Fernández, ingeniero informático, es más explícito y se abona a la patraña de que “granjas de páginas webs creadas en países de Europa del Este han estado detrás de la trama de injerencia rusa en las elecciones de Estados Unidos”.  Este todavía no se ha enterado que la totalidad de los países del Este de Europa pertenecen a la OTAN. Que ya no son socialistas. Nada nuevo que no sepamos en la propaganda contra el Kremlin de los últimos años. ¿Váis pillando por dónde van los tiros?. Otros  socios-colaboradores de Maldito Bulo son el conocido tertuliano Antonio Maestre, el progre “oenejetero” Stephane Grueso Carlos Hernández Echevarría glosista ditirámbico del fascista recién fallecido John McCain. Echevarría es becario Fulbright (el programa de adoctrinamiento de la CIA para que los periodistas hablen bien de EEUU).

A la plataforma Maldito Bulo, y su precursora “Maldita Hemeroteca” se ha unido un grupo de divulgadores de la Ciencia, quienes la etiquetan como  “maldita” para seguir la misma senda irónica “antibulos” de sus colegas. En sus palabras, “para que no te la cuelen en salud, alimentación, física, química, astronomía. Divulgación y lucha vs. bulos y conspiraciones”. Una oportuna mercancía, la ciencia (o cientifismo), para utilizarla como un potente referente moral que refuerza el discurso contra la supuesta desinformación, en este caso contra las llamadas “pseudociencias”. Lo de hablar mal de la farmafia, de Monsanto y sus transgénicos y de conspiraciones reales como el 11-s…entiendo que irán a parar a la categoría de bulos estrella.

Así pues, qué mejor que luchar contra los “bulos” (tontorrones) usándolos como arma de distracción masiva para que al mismo tiempo el rebaño camine hacia el redil de los medios controlados y la propaganda de sus aparatos policiales, los que validan las versiones oficiales en asuntos sensibles que afectan al statu-quo imperante. Esta es la clave. Desde la atalaya de ser observadores tutelados por una organización política poderosa, como la Comisión Europea, los de Maldito Bulo en realidad te están señalando qué política informativa es la “correcta” en  la Europa de los mercaderes bajo la excusa de sacar a la luz bulos de bajo perfil (hasta ahora).

Como expertos del Grupo de alto nivel de la Comisión Europea sobre desinformación y únicos representantes españoles, los de Maldito Bulo insisten en la “alfabetización mediática”, un eufemismo para decir que la única realidad, o la que más se acerca a ella, es la que se cuenta en los medios generalistas controlados por grandes centros de poder económico y político. El grupo creado en la Comisión Europea, del que forma parte Maldito Bulo, está compuesto, según se cita en la propia página web de Maldita.es, “por 39 miembros que representan a una amplia gama de expertos y actores de los 28 países miembros de la UE. El grupo está presidido por Madeleine de Cock Buning, que ha tenido la nada envidiable tarea de buscar el consenso de un grupo con puntos de vista muy diferentes.”

Madeleine De Cock Buning, por hacer un resumen del personaje, es, desde enero de 2018, presidenta del llamado pomposamente Grupo de alto nivel sobre noticias falsas y desinformación en línea. Fue nombrada por la búlgara Mariya Gabriel, Comisaria europea para Asuntos Digitales. Gabriel sucedió en el puesto a Kristalina Georgieva, otra búlgara, quién aceptó un puesto en el Banco Mundial. Yo veo aquí patriarcado y techo de cristal en estado puro. De Cock Buning ha sido abogada (1998-2009) del bufete holandés De Brauw Blackstone Westbroek, que asesora a firmas multinacionales como Shell o Phillips. Que no se noten las puertas giratorias intercambiables entre los diferentes lobbies.

Entre el consenso al que han llegado con la UE los “independientes” de Maldito Bulo y el resto del grupo de expertos figuran puntos como que “Google, Facebook y Twitter se comprometan a trabajar junto con investigadores que evalúen de forma independiente la difusión y el impacto de la desinformación”. Dos plataformas de la CIA (Google y FB) para combatir la “desinformación”. Suena hasta gracioso. Esto supone, dicen, “que los actores políticos y las instituciones juegan un papel crucial para mejorar nuestro ecosistema informativo.”. Cuanta pedantería lingüística (“ecosistema informativo”) para tirar de “instituciones” y “políticos” que sirven a una agenda de manipulación informativa de todos conocida. ¿A quién pretenden engañar?. La guinda del grupo de trabajo es proponer la “creación de una red de centros de investigación sobre desinformación en la Unión Europea”. Una red para hablar bien de la Europa de los capitales y que sus mentiras encajen en las mentes de una opinión pública sin criterio.

Junto a Clara Jiménez Cruz, la cofundadora de Maldito Bulo y Maldita.es, los otros expertos que ayudan a la Comisión Europea a combatir la “desinformación” son: Alexios Mantzarlis Director del International Fact-Checking Network con sede en el Instituto Poynter, en Florida (EEUU), Rasmus Kelis Nielsen Director de investigación del Instituto Reuters para el estudio del periodismo en la Universidad de Oxford, donde él y su equipo investigan noticias, medios de comunicación y desinformación y Claire Wardle quien lidera el First Draft, un proyecto del Shorestein Center en la Harvard Kennedy School, una comunidad de verificación global de monitoreo en redes sociales y desmentidos.

LOS PATROCINADORES DE LOS DESMITIFICADORES DE BULOS: FUNDACIONES BILLONARIAS PARA AYUDAR A PROPAGAR LOS BULOS DE LOS MEDIOS CONTROLADOS

¿Quiénes son esas instituciones para las que trabajan los expertos en “desinformación” de la Comisión Europea antes señalados? Para empezar, todas esas organizaciones del “buen periodismo” radican, excepto el Reuters Institute, en EEUU, lo cual ya da motivo para pensar que podrían ser una “subcontrata” de Fundaciones vinculadas a la CIA para controlar el campo de la manipulación periodística, como así he podido comprobar. Veamos:

International Fact- Checking Network

El IFCN es una unidad del Instituto Poynter cuyo objetivo es reunir a periodistas que se dedican a la verificación de hechos a nivel internacional. Dicha unidad se creó en septiembre de 2015 en apoyo al periodismo que promueva, dicen, buenas prácticas e intercambio de información en este campo. Actualmente cuenta con 50 miembros de todo el mundo. ¿Quiénes son algunos de los firmantes verificados que se adhieren a esta plataforma de “verdad informativa” global? Entre otros, AFP (Agencie France Presse), por supuesto Maldito Bulo, El programa El Objetivo de Ana Pastor (¿se acuerdan de aquel reportaje que hizo la Pastor con aroma a montaje prefabricado acerca de un “yihadista libanés”, que se ajustaba como un guante de seda a la narrativa oficial?) y una serie de redes informativas a cada cual más pintoresca (incluso una de Kosovo, que manda huevos).

¿Pero quién es el Poynter Institute, el jefe directo de IFCN? El Instituto Poynter es una de las muchas herramientas para recabar periodismo servil al servicio de los poderes hegemónicos, cuya sede radica en Florida (EEUU). En su web afirman que el Poynter es un líder mundial en periodismo. Ya…tanto es así que su declaración de principios parece un manual de propaganda sacado del departamento de contrainformación de la CIA. Leo: “El Instituyo Poynter instruye, convoca y capacita a cualquiera que aspire a involucrarse en informar a los ciudadanos de las democracias del siglo XXI”.

Pero ahora llega lo bueno. ¿Quiénes son los contribuyentes o donantes del Poynter Institute? No son de dominio público. Sin embargo un medio sagaz de Florida se ha hecho con ellos. Según el Saintpetersblog, “El contribuyente más grande de Poynter es, con mucho, la Fundación Knight con aportaciones de hasta 1,75 millones de dólares.  Que Knight apoye a Poynter no es sorprendente, pero el grado en que lo hace es revelador.  Un informe de 2012 de las finanzas del Instituto Poynter sugirió que recibió donaciones de “cientos de miles de dólares de la Fundación Ford (tapadera de la CIA), la Fundación Knight y otros”.

La Fundación Knight, como casi todas las fundaciones de EEUU son máquinas de hacer dinero y mantienen estrechas relaciones con el establishment y las agencias de inteligencia, en concreto, la Fundación Knight es una asociada de la CIA y provee fondos para varios medios de comunicación de EEUU y del resto del mundo. Poynter obtuvo ingresos netos anuales de su actividad por importe de 140 millones de dólares, según un informe de 2014. La Fundación McKormick es el segundo donante más generoso de Poynter con 355.000 dólares donados en 2012, seguido por el Instituto Internacional de Prensa de Viena (264.770 dólares).

Instituto Reuters

¿Quiénes patrocinan al Instituto Reuters, un think-tank de Investigación dependiente de la Universidad de Oxford en el Reino Unido?. Nada menos que plataformas de desinformación como la BBC, sí, aquella que durante el día del 11-s, a través de una reportera “pitonisa”, dijo que la torre 7 del WTC en Nueva York había caído veinte minutos antes de que se derrumbase. La BBC es, a pesar de ser británica, una cadena financiada (además de por el gobierno inglés) por el Departamento de Estado norteamericano. Otros donantes del Instituto Reuters son Google y, “sorpresa”….la Open Society Foundations de George Soros.

First Draft News

First Draft News es un proyecto del Centro Shorenstein de Medios, Política y Políticas Públicas en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard. En su programa de trabajo figura que utiliza métodos basados en la investigación para combatir la desinformación en línea.  First Draft está subvencionada por, sí lo han adivinado, la Open Society Foundations de George Soros y la todopoderosa Ford Foundation (una de las piezas clave de la CIA para el injerencismo político, mediático y social del planeta). Además de las anteriores apoyan a FDN, Google News Initiative, Facebook Journalism Project o Twitter.

El Centro Shorenstein de Medios, el tutor de First Draft News, está financiado a su vez por la Carnegie Corporation, otra fundación-negocio con múltiples tentáculos en empresas multinacionales incluidas las periodísticas, que ha obtenido ingresos anuales por más de 200 millones de dólares (datos de 2014), Anonymous (no se rían) y al igual que First Draft News, el Centro Shorenstein recibe fondos de la billonaria Fundación Ford, Google y la omnipresente Open Society Foundations de Soros.

Resumiendo. Maldito bulo está bajo el paraguas de los lobbys políticos de Bruselas utilizando el disfraz de “cazabulos desinformativos”. Una maniobra dirigida por la alta clase política de Europa para velar por la “veracidad” de la información, la que favorezca a sus intereses, obviamente. Porque ¿me pueden decir dónde está la “independencia” informativa de Maldito Bulo cuando está siendo instrumentalizado por un organismo que está en la cúspide del poder político capitalista de Europa y que financia generosamente a grandes medios de comunicación hegemónico-manipuladores como la BBC (más de 3 millones de euros de 2013 a 2015)?.

Como para esperar que el alcance de la manipulación que pretenden desentrañar los de Maldito Bulo llegue a las aristas políticas de sus patrocinadores de la UE, es decir, cuando haya que poner sobre el tapete la cruda realidad de los bajos fondos de la política española, europea y norteamericana. Olvídense de ello…..puesto que blindarán las mentiras oficiales y las de los grandes monopolios de la desinformación.

Berlín confidencial

Un comentario en ““Maldito Bulo”, un disfraz-cubierta de los medios controlados”

  1. Meten asidua y masivamente pequeñas verdades como tapadera
    para colar de vez en cuando grandes mentiras
    Y asi a quien no está bien informado y bien puesto en las evidencias y la logica deductiva le engañan

    Me gusta

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