
Madrid no es indiferente al dolor de los pueblos. Desde que la mal llamada Guerra de Palestina comenzó, las protestas en la calle denunciando que es un genocidio y el calor humano hacia ese pueblo amenazado de exterminio no han cesado. El pasado domingo solo fue un hito en el que el pueblo de Madrid sintió cómo por sus venas corría la sangre de la fraternidad universal y la dignidad.
Seguir leyendo El blanqueo de un genocidio, por Luz Modroño














Debe estar conectado para enviar un comentario.