
No. No iré. Así de rotundo lo afirmo. Y no es que yo sea mala persona, no crean. Tampoco disfruto con ver como Siria está siendo devastada por la guerra. Ni mucho menos. Desde muy pequeño adquirí la virtud –o la desgracia, según se mire-, de sentir repulsión hacia las injusticias que se cometen a diario en todo el mundo. Pero es que no estoy ciego. Y por eso mismo no voy a acudir a una convocatoria que, lejos de resultar una inocente iniciativa humanitaria, persigue tal vez el objetivo contrario al que dice defender. Llámenme mal pensado, pero llevo muchos años en esto como para confiar de las llamadas “iniciativas ciudadanas”, ya que rara vez son tales, y suelen esconder tras de sí intereses determinados que pese a no firmar los llamamientos, son los verdaderos organizadores de esos eventos. Seguir leyendo Yo no iré a la concentración contra la guerra en Siria, por Alejandro Sánchez








Branko Milanović es una rara avis: un economista empírico al que no le asustan la historia ni la política. El académico serbio, afincado en Estados Unidos, lleva décadas estudiando la desigualdad a nivel global, desde universidades y fundaciones de prestigio y como investigador jefe del Banco Mundial. Ha dedicado numerosos artículos y cuatro libros a la materia. En el último, Global Inequality: A New Approach for the Age of Globalization(Harvard University Press, 2016), analiza los niveles de desigualdad entre países de todo el mundo, así como entre las clases sociales dentro de dichos países, a lo largo de varios siglos. Los resultados son sorprendentes, y dibujan un panorama en el que el mundo contemporáneo se parece cada vez más al del siglo XIX. Milanović recibió a CTXT este verano en su despacho de la City University of New York (CUNY) para analizar sus hallazgos y las consecuencias de no atacar la desigualdad desde la esfera política. 


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