Un centenar de maestros de escuela afiliados a FETE-UGT formaron en Huesca en el otoño de 1936, apoyados por profesores de instituto y trabajadores de centros de enseñanza, una histórica milicia obrera ilustrada que combatió en el frente de Aragón y en la bolsa de Bielsa antes de regresar a España para participar en el frente del Ebro

ZARAGOZA.- “Estos camaradas que al frente de sus escuelas supieron cumplir con su deber, sabrán cumplir también con el fusil en la mano” en una guerra que supone “una cuestión previa a todas las demás y por lo tanto, también a la enseñanza”. Telmo Mompradé, maestro de Canfranc (Huesca) hasta julio de 1936 y afiliado de FETE-UGT (Federación de Trabajadores de la Enseñanza), llamaba con estas palabras a sus compañeros a unirse a la milicia que poco después sería conocida como el batallón de maestros o el batallón de la pluma, y que combatiría en el Pirineo y la Bolsa de Bielsa. Seguir leyendo Historia. El Batallón de la Pluma: cuando los maestros cogieron el fusil


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La Marina de Guerra y en concreto las tripulaciones de los buques tuvieron especial relevancia en que la República no fuera vencida en las primeras semanas de nuestra Guerra Civil. El avance de las columnas del General Mola desde el norte hacia Madrid y de las tropas africanas desde el sur, haría caer la capital de España en varios días. El golpe militar no triunfa y el plan de los generales sublevados fracasa. Entre una de las causas principales se encuentra el comportamiento de gran parte de la tripulación de los buques que se enfrentó a la oficialidad y consiguió mantener la mayoría de los barcos de guerra a favor del Gobierno republicano, con lo cual, los 35.000 militares pertenecientes a tropas de élite quedaron aislados varias semanas en el norte de África; valioso tiempo que el Gobierno aprovechó para organizar la defensa de Madrid. 





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