Con la Constitución de 1931, los cementerios debían dejar de tener una vinculación religiosa, excepción hecha de las sepulturas en sí.

@Montagut5 | Si los ilustrados y liberales se empeñaron, no sin grandes dificultades derivadas del peso de las tradiciones y costumbres, en racionalizar el sistema de enterramiento en España, en la Segunda República se emprendió una segunda reforma que tenía que ver menos con los aspectos sanitarios que con las relaciones entre el Estado y la Iglesia en los cementerios, en línea con las políticas secularizadoras emprendidas por el nuevo régimen, en aplicación de lo dispuesto por la Constitución de 1931. Los cementerios debían dejar de tener una vinculación religiosa, excepción hecha de las sepulturas en sí. Seguir leyendo Historia: La secularización de los cementerios en la II República






Huidos se les llamó a aquellos hombres que se ocultaron en los parajes y cuevas de la isla del hierro y que los habitantes de la misma ayudaron y nadie los delató…ni siquiera los herreños adeptos al llamado alzamiento nacional
La calle que Salamanca ha dedicado al comunero Juan Padilla es pequeña. Se encuentra entre el Paseo de Canalejas y la dedicada a San Francisco Javier. Está a caballo entre los barrios de Sancti Spiritus y el de Delicias.
Del 31 de mayo al 11 de septiembre, el Museo del Prado ofrece una exposición sobre El Bosco, (pintor flamenco-holandés nacido a mediados del siglo XV y muerto en 1516), para conmemorar así el V Centenario de su muerte. Serán, en total, 65 obras entre las del Bosco, su escuela y sus contemporáneos. La mayoría de las obras son españolas, pero algunas otras provienen de museos de Lisboa, Viena, Nueva York, París y otros. La exposición viene precedida de una reciente polémica, suscitada por Holanda acerca de la autoría de alguno de sus cuadros; esto podría influir en su valoración en el mercado del Arte. No sé por qué: si la obra es buena, creo que la valoración debería ser igualmente buena aunque el autor sea desconocido, siempre que pertenezca a la misma época. Pero las galerías de arte deben pensar otra cosa. De todas formas, la duda podría ser razonable, pues muchas de sus obras no las firmó y alguna quizá se debería a algún oficial de su taller. No nos han llegado todas sus pinturas, pues muchas se perdieron. 
NO NOS REPRESENTAN
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