
Cuando se les veía aparecer, los presos sabían que los asesinatos eran inminentes. El Padre Cid, que tras el golpe fascista oficiaba misa en la tenebrosa cárcel Nueva, en Valladolid (recientemente inaugurada por la República en junio de 1935), repetía una y otra vez que el desgraciado preso, antes de ser fusilado por sus «pecados», recibiera la hostia consagrada y así, aseguraba, su pesar sería más leve. Seguir leyendo Historia: Predicadores armados: Los curas que mataron a «rojos» y dieron gracias a Dios












Hoy se cumplen 40 años de la muerte a manos de la policía de la estudiante Mari Luz Nájera. Mari Luz fue estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas durante la Transición. Falleció víctima de un golpe en la cabeza causado por un bote de humo arrojado desde poca distancia por la policía. La estudiante asistía a una manifestación en protesta por la muerte de otro joven;
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